lunes, 13 de mayo de 2013

Mi Amigo



Hace un tiempo que ya no lo veía, nos habíamos como distanciado, por así decirlo.
Recuerdo la tarde en que lo conocí, fue inolvidable. Recuerdos que perduran.
Saber que alguien totalmente ajeno a nosotros es amable, cortes y cariñoso con nosotros, sin pedir nada a cambio. Ese cariño que es totalmente inocente.
Esa tarde me sentía agobiado, cansado y condenado a caminar hasta morir. El cielo encapotado, nublado y frió de Comodoro Rivadavia, la oscuridad plena a media tarde y una brisa fría que peinaba mi pelo y lo enredaba todo sin piedad, me erizaba la piel. Por mas abrigo que llevara sentía el frío. Las nubes estaban pintadas de un gris azulado, parecido a la plata y algo negruzco, como sucio, intentando llorar. Seguía caminando por la misma cuadra sin hacer contacto con la gente, solo miradas superficiales. Llegué a la esquina que se encontraba sola, como desértica en medio de la ciudad. Esperé un rato, miré el cerro. Pude observar como esas bestias amarillas se lo comían poco a poco. Revise en mi mente en busca de pensamientos con los cuales distraerme. No pude encontrar nada, todo me parecía aburrido, ya había revisado todo mil veces. Decidí que era tiempo de volver por mis pasos y dar vuelta en U. Caminaba un poco mas deprisa, pues el viento me empujaba por la espalda.
Allí, solo estaba, enfrente de una casa, en medio de la vereda. No sabia yo como él había llegado hasta ahí, y supuse que el no entendía por que yo estaba en esa circunstancia. Me acerque, seguí caminando intentando no prestarle atención, Cuando estuve cerca de él, le di una caricia, como para demostrarle respeto supuse, en ese momento no significaba nada. Lo miré nuevamente y camine un par de pasos más. Camine pensando si él me seguiría mirando y me dí la vuelta. Él ya no estaba ahí, como si hubiera sido llevado por un viento repentino o bien, evaporado por algo que desconocía.
El día siguiente sucedió lo mismo.La única diferencia que se podía encontrar era el hecho de que el cielo estaba mucho mas triste pero algo más despejado.
De nuevo enfrente de esa casa, en medio de esa vereda; me miró y atinó a decirme algo que no logre entender, al parecer no hablábamos la misma lengua, le dí otra caricia, como para demostrarle que lo había entendido. Tuve que agacharme un poco no era demasiado alto.
Seguí caminando y supuse que pasaría lo mismo al día anterior. En efecto, él, ya no estaba ahí.Los días venideros fueron todos muy parecidos y a medida que pasaba el tiempo y le daba caricias nos fuimos haciendo amigos. Me fue brotando felicidad y la rutina me parecía agradable. Me contaba sus problemas y me pedía ser escuchado, yo le devolvía el ser escuchado con caricias, no lograba comprenderlo. Alegraba mis tarde de caminata rutinaria.
Un día, así sin más, un día como cualquier otro, desapareció. Yo no sabía que volvería a ver a mi amigo. Mi rutina y esa confianza que había logrado establecer se habían difuminado. Más de un par de meses sin poder ver a un amigo cercano, por momentos creí que alguien lo había lastimado. Aun así de lo que pensara, el no volvía para alegrarme.
Fue el día de ayer, en que me sentía de la misma manera que esos días, como cuando lo conocí, triste y marchito por el próximo invierno que se avecinaba, en que repentinamente volvió a presentarseme. Nuevamente como el ya sabía hacer, me alegro el día y en mi cara se dibujó una sonrisa nuevamente.

Ese Gato que acudía a mí, cuando me sentía soslayado por mi deplorable ánimo, era y es un espíritu, según creo yo. No se exactamente que es lo que hace y a lo que se dedica, pero es lo que prefiero creer. Que dentro de ese gato existe un ser bondadoso capas de poner de buen ánimo a cualquiera que pueda sentirse mal.




El espíritu benévolo suele tomar la forma de un gato común europeo, con el lomo negro y algunas manchas blancas por todo el cuerpo. Maúlla a desconocidos,  como en petición de amistad, ofrece el lomo para ser acariciado y se acicala entre las piernas de la persona triste. Se le presenta en situaciones de tristeza a la mayoría de las personas , muchos no saben apreciar  su trabajo y casi ni lo notan.



Autor: Lorenzo Bober

domingo, 12 de mayo de 2013

Ironía


Como tradición familiar salían a cazar. Era una familia de cuatro y cada uno tenía un rifle al igual que personalidad. El más pequeño era el sensible, la más grande racional, el padre el bruto y la madre sumisa a sus costumbres.
El padre le explicaba al más pequeño como apuntar, y para proteger a los animales acabó con pegarle un tiro al padre. La más grande después de presenciar dicho acto, perdió la razón, acabó con la vida del pequeño y luego se suicidó. La madre sonrió al verlos a todos muertos y gritó.

-VIVA LA LIBERTAD-



Autor: Matías Valle

Iurala

La historia nos demostró que el siglo V fue una etapa importante para la transformación del mundo, lo que ese rejunte de palabras, metáforas y visiones oníricas que llamamos historia no nos cuenta -pero si nos susurra al oído- es la perturbación y decadencia existencial que produjo y que concluiría en el extraordinario renacimiento, cuyo profundo significado de la palabra se adelanta a este humilde escrito.
El cristianismo comenzaba a crecer intrépida y aventuradamente, alimentándose de nuevos creyentes y divulgadores, anteponiéndose a dioses paganos lejanos al martirio del hombre común ese hombre que podría llamarse Jesús y trabajar arduamente. Pero como quien se hace de un dulce regalado, los nuevos creyentes se animaban a dudar, a mirar con ojos mezquinos e indecisos, temerosos de una mentira que los abandone a la deriva de una existencia sin un supremo. Precisamente esta fue la causa del problema que verdaderamente radica y marca el futuro del mundo y, mas precisamente, el renacimiento.

Carlignio ayudaba a su padre con la tarea de herrero tres veces a la semana. La ayuda que brindaba a su padre era realmente mínima limpiar las herramientas, recoger y entregar los pedidos, pintar los encargos. Su padre no confiaba en él, lo creía torpe y poco hábil para sus tareas. Solía enojarse y azotarlo cuando encontraba al joven con los fragmentos de poesías que el anciano del consejo le regalaba por cada trabajo entregado en el edificio. Fiel cristiano, gustaba de leer las confesiones de San Agustín, libro que se lo había proporcionado un loco divulgador que solía recorrer el mercado semanalmente. Nunca confió en él, todas las semanas ofrecía distintos relatos y manifiestos de diferentes y paradigmaticos orígenes.
En una de las invasiones barbaras, que ya comenzaban a ser normales, su hogar había sido ocupado por un grupo de bárbaros sin la intención de irse. Estos seres entre gritos y arremetiendo con lo que interceda en sus caminos ultrajaron a la madre de Carlignio y asesinaron a su padre. El joven logro huir por la escalinata trasera y se refugio en el hogar del anciano, quien le ofreció asilo en la habitación de su antigua hija, asesinada dos años atrás por un grupo de bárbaros.
Un mes después del trágico acontecimiento su relación con el anciano había crecido profundamente. Caecus era el nombre del sabio miembro del consejo, ademas de revelarle su nombre le ofreció su tutela, la que Carlignio acepto con mucho orgullo y felicidad. Caecus le había enseñado muchísimos panfletos y numerosos evangelios al joven, que comenzaba a convertirse en un hombre arraigado a sus creencias, quizás lo único que le quedaba para superar sus pesadillas nocturnas y el tormento de encontrarse solo en un mundo que comenzaba a caer a pedazos frente a sus ojos.
Una de las tantas noches de pesadillas que sufrió Carlignio comenzaron a hacerlo dudar de su dios, quien por las noches no le ofrecía el cuidado que prometía en sus textos. El despertar de una duda en su mente lo perturbo poderosamente, esto lo llevo a confesarle al anciano su terrible y pecaminoso sufrir. Le contó sobre la pesadilla que por las noches lo invadía en ella se encontraba en la habitación de su padre, junto a la puerta, veía a los bárbaros violando a su madre en la cama y a su padre arrodillado al lado, llorando y suplicando por los terribles actos. Luego de esa escena, uno de los bárbaros de espaldas a él, se reía a carcajadas frente a su padre y luego le clavaba en el pecho la espada forjada para uno de los guardias, y en el momento en que el horrible monstruo entre sonrisas se volteaba develando su rostro, Carlignio notaba que era él. Lo mas extraño de la pesadilla -contaba el joven- era que el bárbaro asesino de su padre, osea el mismo, al voltearse, notaba la presencia de Carlignio, se asustaba de ella y reaccionaba tímidamente como si el descubrirse frente a el mismo lo avergonzara. Caecus escucho atentamente el relato de su pupilo y luego de terminado el relato, concluyo entregándole el fragmento de un manuscrito con un extraño poema, le dijo que provenía de un pueblo oriental cercano a china, lugar en el que Roma estableció una ruta de mercado, le contó que el había salvado unos fragmentos de un papiro que encontró en el hogar de un aldeano cuando estaba siendo quemado, y que luego de 35 años había logrado traducido y entendido. Aquí el fragmento:

El aroma es cada vez más denso en las mentes,
La niebla cubrose todo allá, menos a ellas, claras y nítidas
Torturas al verdugo, espinazos de crueldad


¿Que tan profunda sois?
¿Podrase calificarte? ¿Podrase categorizarte?
Iurala, Iurala se escucha en lo profundo.


Carlignio no logro entender a que se debía la entrega de tal inentendible fragmento, para no agobiar a su tutor decidió conservar la pregunta hasta el próximo día. Esa misma noche un grupo de bárbaros entro al hogar del anciano asesinándolo y quemando el lugar, Carlignio logro huir por la ventana al escuchar los gritos de su tutor. Llorando casi a gritos corrió y se prometió huir del imperio hacia el lugar mas inhóspito que encuentre en sus caminos, llevándose consigo solamente el fragmento del poema entregado por Caecus y sus tormentos que debilitaban a un pobre dios, el cual no le ofrecía cobijo hace ya años.


Autor: Octavio Alfeo

Paranoia Crónica: genocidio tranquilizador



Armoct -un ser vivo como cualquier otro-, vive en una pequeña localidad de Australia situada cerca del cruce de las dos rutas regionales, en el hemisferio norte del barrio "White Wall", se lo puede considerar como alguien un poco extravagante y de vida regula, respeta a la familia que no tiene, hace sus deberes como la naturaleza y el sistema le mandan, pero todo estas maldiciones se desvanecen y desatan del yugo de su vida cuando realiza su trabajo.Esta actividad para nada efímera y de poco ocio, le da sentido a su realidad, lo libra de sus pensamientos burdos y de su miedo a la muerte, los extasía, lo pone en trance; sus ojos se entrecierran, su imaginación y pasión se materializan, el instinto natural toma el control.
La combinacion entre el arte y el amor que siente hacia la ingenieria civil y electronica reviven de lo mas profundo de sus entrañas las emociones citadas, para él la cracion de la fibra optica con su propio cuerpo y la construccion de vias materiales para el paso de agua en su pueblo es lo mas placentero que puede realizar en su vida, tan desapercibida por los grandes entes terrestres. Pero en una tranquila tarde, la abstracta utopía comienza a perder sus hojas como un arbol de caoba en otoño, hecho podrucido por su negligencia y orgullo de querer enfrentar los vientos del oeste provenientes del barrio "gorgeous Window", mientras realizaba su amado arte. Un gran ventarron azoto su flanco derecho, perdio el equilibrio, con un de sus piernas logro sostenerse de la fibra optica y recupero estbilidad, pero otra rafaga lo tumbo, y cayo y cayo junto con su utopia hacia el duro suelo, su vista comenzo a nublarse y Tanatos aparecio en escena.
Pasaron dos dias, abrio sus ojos, el paisaje era conocido, se encontraba en un de las vias de material organico que habia construido. Un amargo sentimiento lo invadio, sabía lo que era, recupero sus fuerzas, la compostura y se levanto cojeando; solamente queria terminar su trabajo. Regreso a la linea de fibra de la que habia caido, escalo el muro y reinicio su obra maestra; un inmenso octaedro de fibra optica de 10 niveles, que iban de adentro hacia afuera aumentando su longitud respectivamente, magnificencia que conectaria todos los barios y permitiria el flujo constante de informacion sonora y visual, apra el progreso y el aumento de reservas de alimento para la poblacion. Le costo arduo trabajo unir el cableado, su vista habia sido reducida, ya no podia ver los 6 espectro de luz que rodeaban a lo que apuntaba sus ojos, hora solo eran 4, pero ni una pierna coja, ni la perdida de vision lo inhabilitarian, debia lograr su sueño.
Pasaron varios dias, logro finalizar la construccion de las vias y termino de unir los octaedros entre si, pero aparecio una nueva amenaza. Por la calles se rumoreaba sobre la llegada de un grupo grande en poder y armas quimicas, que odiaban el arte, capturabn a los artistas y los obligaban a que "escupiaran" la ubicacion de otros. Ya no habia salvacion, de todos modos luego de su desmayo habia abolido su miedo a la muerte, era puro instinto, nada le importaba porque nada percibia.
Trancurrieron las horas en el dia, se erizaron su pelos, su cuerpo se preparaba, el fluido vital aceleraba el paso, su mandibula se entumecia por abrirla y cerrarla constantemente. La luz comenzo a opocarse, una sombra gigante tapo el ambiente, empezo a nevar bruscamente, l nieve tapo a los ciudadanos que se encontraban en las vias de agua, la ventisca destruia su sueño, arrancaba la fibra optica que tanto le costo constuir, los octaedro se convertian en pentagonos y luego en nada, solo eran cables comunes y corrientes, sus uniones se derritieron. Armoct que estaba colgado de un cable de fibra veia el pandemonio , la nieve y la ventisca destruyendo su sueño, destruyendo los habitantes de los barrios. En un momento copos blancos de nieve comenzaron a caer sobre su cuerpo, su espalda era blanca, y unos se asomo a su boca; lo trago. El fluido vital se endurecio progresivamente, la locura invadio su sistema nervioso, perdio sensibilidad; se paralizo. Desventurado sufrio de nuevo la caida desde el cable, pero esta vez no se pudo agarrar, cayo violentamente al suelo,de espalda, el impacto resono en sus organos; aparecio Tanatos de nuevo al lado de él, solo que no se desvanecio como paso anteriormente, estaba decidida la sentencia, iba morir. Decidio hacerlo con honor como todos sus antepasados, contrajo todos sus miembros hacia adentro y se quedo asi hasta que el sueño invadio su ojos.
Voces comenzaron a oirse por los barrios, voces graves provenientes del ambiente:
''Por fin la mataste, ya no aguantaba verlas''
''Dan asco sus miembros''
''Menos mal que no piensan y como imbéciles reciben el Raid''


Autor: Francisco Bordón